CONCEPTO DE DIRECCIÓN DE MEXICAN RATAPLÁN
El llamado teatro de revista que se desarrollo en nuestro país a principios del Siglo
XX, nos dio una forma y un estilo de ser mexicanos, de ahí emano el sentido del
humor mexicano y la forma de hacer comedia.
Qué cabaret ni qué ocho cuartos, el teatro de carpa mexicano se adelantó a Brecht, fue politico, musical, didáctico, surrealista, de flórido lenguaje y muy divertido. Para este montaje, pretendo rescatar estos tipos, estas formas, estos dobles sentidos con los que nos manejamos los mexicanos, para que los espectadores se diviertan, se relajen, se liberen y se enamoren del teatro que hable de nuestra realidad, de nuestra sensibilidad y sobre todo, de nuestra sexualidad.
Teatro subversivo, alburero, lleno de imágenes y semejanzas familiares que confronta al espectador consigo mismo mediante la risa y el juego.
Teatro que educa en la carajada.
Qué cabaret ni qué ocho cuartos, el teatro de carpa mexicano se adelantó a Brecht, fue politico, musical, didáctico, surrealista, de flórido lenguaje y muy divertido. Para este montaje, pretendo rescatar estos tipos, estas formas, estos dobles sentidos con los que nos manejamos los mexicanos, para que los espectadores se diviertan, se relajen, se liberen y se enamoren del teatro que hable de nuestra realidad, de nuestra sensibilidad y sobre todo, de nuestra sexualidad.
Teatro subversivo, alburero, lleno de imágenes y semejanzas familiares que confronta al espectador consigo mismo mediante la risa y el juego.
Teatro que educa en la carajada.